MANTENIMIENTO INVERNAL II


En esta época del año la nieve y el hielo son los protagonistas principales, pero también la sal en las carreteras, que se hecha para que no se formen placas de hielo y tratar de evitar así el peligro de deslizamiento sobre ellas, estos agentes así como la acumulación de barro en los bajos y recovecos del chasis, y la prolongada humedad pueden dar lugar a la aparición de oxido en algunas zonas de nuestra carrocería o en los bajos de la misma. Aunque pueda parecernos un problema poco relevante a corto plazo, el oxido es corrosión, resultante de la combinación del oxigeno con un metal, generalmente hierro o acero, del que nuestros vehículos participan en un 90%. Quien no se acuerda de los bajos podridos y tapados con tablas del seiscientos de papa o del abuelo,aunque hoy ya no suele ocurrir, primero porque actualmente se emplean protecciones anti oxido en las carrocerías de automóviles mucho más conseguidas que entonces y segundo, porque existen las ITV, que difícilmente nos dejarían circular con el piso en semejantes condiciones.  Pero pese a las susodichas técnicas de protección, la abrasión o golpes fundamentalmente en los bajos, de piedras y ramas, tan corrientes en nuestras excursiones, pueden dejar al descubierto una porción de chapa desnuda por donde puede entrar el cáncer y a consecuencia de los agentes antes mencionados empezar a extender su maléfica acción.

Por ello os animo a que miméis vuestro coche poniendo en practica unos sencillos pero útiles consejos; cuando lavemos la carrocería evitaremos en lo posible el uso de pistolas de presión, tan comunes en los lavaderos, pues la misma puede desprender capas enteras de pintura, o arrancar guarnecidos, así como meter el agua por los resquicios mas inverosímiles que podamos imaginar, recordar que aunque parezca mentira nuestro coche no es estanco. Utilizaremos una manguera sin presión, y frotaremos con una esponja suave y jabón, aclarando después de igual manera, sin presión.
Aunque existe el bulo entorno a los rodillos, que si rallan la pintura y tal, una buena maquina bien mantenida siempre es más aconsejable que la presión, de todas formas el coche viene sucio del campo, de restregarse por los arbustos y ramas, que siempre serán mas duros que las cerdas del rodillo, y la dureza de las pinturas actuales, sobre todo en colores metalizados es muy buena. Si os gusta vacilar de "buga", podéis conseguir un acabado de salón, dando brillo a la carrocería con un producto para abrillantar muebles o salpicaderos, procurar elegir un producto a base de silicona, que no sea decapante, se suelen disimular muy bien los pequeños rayados típicos de las salidas al campo y consiguientes restregones con arbustos antes citados, así como nutrir los plásticos que suelen envejecer con el paso del tiempo y el sol, la tarea es ardua, pues si queremos conseguir un acabado profesional deberemos frotar todo el coche, techo incluido, el resultado puede ser bastante espectacular, "preguntar en las compra ventas de coches usados", pero no os obsesionéis, un par de veces al año, máximo tres, pueden ser suficientes, o nuestros riñones se resentirán y corremos el riesgo de pasarnos los fines de semana dando lustre en vez de salir de excursión, que para eso compramos el todo terreno, o no.

Ahora viene la parte menos grata del asunto, por un lado porque los resultados no son tan visibles desde fuera y por otro porque hay que trabajar debajo del coche, y eso para los que no tenemos un elevador a mano, se pone más cuesta arriba. Fuera ñoñerias, estamos aquí para mantener a punto nuestra maquina de alta competición, o no.
Pues venga debajo del coche todo el mundo, y a buscar pelones en los bajos, es conveniente que lavemos los bajos en un lavadero especializado al menos una vez al año, o cuando menos después de una excursión con barro, pero con barro e cuatro chispas no valen, tampoco es bueno abusar, ya sabéis la presión y todo eso, y que si lavamos mucho terminaremos dejando sin pintura los bajos y será peor el remedio que la enfermedad, pues aprovechando una de esas lavadas nos tiraremos debajo del coche y buscaremos concienzudamente cualquier desconchado o desperfecto en la base de la carrocería o los largueros del chasis, limpiaremos bien la zona con una esponja que rasque un poco o con un poco de lija fina o cepillo de alambre si el oxido a echo ya su aparición, y una vez seco pintaremos con alquitrán, que podemos encontrar en cualquier almacén de materiales de construcción, se utiliza para reparar goteras, y suele venir en latas de kilo como si fuese pintura.

Si el pelón esta en los largueros del chasis o en los grupos, barras o tirantes de dirección, que van pintados, utilizaremos pintura negra mate generalmente, que podemos conseguir en cualquier taller de chapa. (Ojo hay muchos tonos de negro, preguntar al chapista, que aunque no se vea, somos profesionales).




 
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