MANTENIMIENTO INVERNAL III


En esta ocasión, vamos a ver, como engrasar las transmisiones.
Es conveniente que después de hacer una excursión por zonas con vadeos o barro abundante, aunque el polvo también afecta, resecando las zonas móviles, o como norma cada vez que efectuemos un cambio de aceite, nos tiremos bajo la panza del coche y engrasemos los nudos cardan, y las barras de transmisión; en algunos modelos también podemos encontrar engrasadores en las rotulas de la dirección, o en los casquillos de la suspensión. Yo, como soy un tipo chapado a la antigua, digo que cuantos más mejor, pero no depende de nosotros, sino del fabricante, que con la moda de facilitar el mantenimiento a sus concesionarios, y el engrase de por vida "hasta que casque" claro, cada vez ponen menos, o incluso ningún  punto de engrase, por eso no os sorprendáis si no encontráis donde engrasar y no vamos a entrar aquí a enumerar qué modelos llevan y cuales no. Un vistazo al manual de mantenimiento, o en su defecto a las tripas del buga y enigma resuelto, Nota; si tu coche no lleva engrasadores puedes saltarte este punto, si los lleva sigue leyendo.

Una vez localizados los mismos, deben de estar en la misma barra de transmisión que es la que va de la caja de transferencias a los grupos diferenciales, aproximadamente a la mitad de su longitud ya que la barra suele ser telescópica, en la unión entre los dos segmentos de la misma, para que el efecto fuelle se encuentre bien lubricado, también suele haber engrasadores, en las puntas de la misma justo antes de unirse al diferencial o a la salida de la caja transfer, donde se encuentran los llamados nudos cardan, (una especie de cruz provista de unos cojinetes de agujas, en sus extremos) que permite el cabeceo de la barra de transmisión, solidaria esta con el diferencial y las ruedas en un extremo y con la caja transfer y el chasis por otro, suspensiones de por medio.

Previamente nos proveeremos de una bomba de engrase, (manual es suficiente) las hay de aire a presión o otros mecanismos, pero para un uso no profesional utilizaremos la de toda la vida, una manual, es muy cómodo y hasta aconsejable el uso de un latiguillo flexible, para poder actuar con mayor comodidad. Limpiaremos bien la zona a engrasar y la cabeza del engrasador mismo, con la ayuda de un pincel o trapo, y procederemos a engrasar. No hace falta vaciar la bomba en cada engrasador, un poco basta. En cuanto oigamos un leve crujir, o veamos que la grasa se sale por los bordes, un par de manchadas por engrasador bastaran para realizar la operación convenientemente, si nos pasamos podemos deteriorar los retenes o juntas de estanqueidad.

Utilizaremos una grasa en base de litio, no muy densa y que aguante bien la velocidad (en la etiqueta del envase lo debe especificar), estos suelen ser de kilo aunque los hay más grandes, pero con uno de kilo nos vamos a hinchar; una vez debajo no esta de más aprovechar y engrasar cualquier punto que encontremos por hay, suspensiones o dirección, dependerá particularmente de cada caso pero por norma, cuanto más antiguo sea el coche más engrasadores llevara y viceversa.

También comprobaremos los niveles de aceite del cambio de marchas y los grupos. Una vez puestos... para lo cual soltaremos los tapones situados a media altura en los lados de la caja o en el frente de los grupos, el aceite debe salir por su peso; si no es así, rellenaremos hasta que rebose con ayuda de una bomba de aceite. El aceite a utilizar depende del modelo de todo terreno, para lo cual consultaremos el manual del fabricante, aunque por norma en los grupos suele utilizarse un SAE90, o para climas muy calurosos un SAE140 que es mas denso, no así en la caja de cambios que dependiendo del fabricante puede llevar desde los arriba mencionados o un multigrado 80W90 hasta un aceite para cambios automáticos y servo direcciones, SAE10. Ojo! no hace falta que el cambio sea automático.

Ni que decir tiene que si hemos efectuados vadeos largos y prolongados deberemos efectuar el cambio de aceite completo de las partes antes mencionadas. La caja de transferencias en caso de no estar integrada en la caja de cambios suele llevar el mismo tipo que la misma, aunque no hay que confiarse, y es mejor echar un vistazo al relamido manual de mantenimiento.

Pasando a otros asuntos y emergiendo ya de las profundidades, para terminar con los consejos invernales, en los motores diesel deberemos comprobar el perfecto funcionamiento de los calentadores, sobre todo si observamos cierta pereza a arrancar en frío. No avisan. Y después del calido verano nos sorprenden a la primera heladita de nada, y como no llevemos una buena batería, a esperar que caliente el sol. Para comprobar su funcionamiento, debemos desmontarlos de su alojamiento en la culata, como si fueran bujías de un coche a gasolina, ojo! siempre extremaremos la limpieza soplando con aire a presión en su base antes de quitarlos, para evitar que pueda penetrar algún cuerpo extraño en el interior de los cilindros. Nos armaremos de paciencia pues algunos parecen imposibles de quitar, y otros lo son, pues por encima de estos el equipo de diseño de los motores suelen poner chismes y más chismes, como la bomba de inyección por ejemplo, dificultando así su desmontaje, como si no se fuesen a romper nunca; siendo en este caso aconsejable efectuar la revisión de los mismos en un taller especializado.

Si conseguís sacarlos sin problema, la forma más sencilla de comprobar su funcionamiento es conectar a masa el cuerpo del calentador y al polo positivo de la batería el extremo roscado donde se conecta el cable de alimentación. Podéis ayudaros de un par de pinzas de las que se usan para arrancar el coche con la ayuda de una batería externa. Si el funcionamiento es correcto, la punta del mismo se pondrá incandescente; lo dejaremos enfriar sin darle golpes y una vez frío lo volveremos a montar en su alojamiento, si no es así y no ocurre nada, la resistencia interna del calentador esta rota y deberemos reemplazarlo por otro nuevo de iguales características. No es necesario cambiar todo el juego, solo el afectado, pues la vida de un calentador no esta garantizada y lo mismo dura un día que ciento y un año.

Ya puestos no descuidaremos el nivel de electrolito de la batería, añadiendo si fuese necesario agua destilada; este debe estar siempre por encima de las placas de plomo, suelen llevar un testigo, y no conviene pasarse pues lo que salpica de la batería es ácido sulfúrico, altamente corrosivo, en caso de salpicaduras deberemos lavar con agua abundante, tanto si son en el coche como si  nos salpica a nosotros mismos. Tener cuidado. Mantendremos los bornes limpios y engrasaditos para que no se sulfuren. En caso de que lleguemos tarde y ya lo estén, no preocuparos si el ácido no los a corroído en  exceso, los sumergimos en un recipiente con agua, un vaso viejo por ejemplo, toda una noche y a la mañana siguiente limpios y relucientes. Funciona!

Por último y ya esta bien, no descuidéis en vuestras salidas al campo el agua del limpiaparabrisas, y el buen estado de las escobillas, pues no hay nada más desagradable que llevar el parabrisas lleno de barro y no poder limpiarlo en condiciones. Existen productos específicos para añadir al agua del limpia, y evitar su congelación, pero en su defecto, un buen chorro de alcohol bastara, y si no, la primavera esta a la vuelta de la esquina, y no me diréis que no es la mejor estación para salir al campo.




 
Copyright © 2007 - KWANG 4X4 - En Internet desde Abril de 2000