FRENOS III


Bueno que hay de nuevo viejo, como decía un popular dibujo animado de mis tiempos de mozalbete. Ya estamos pensando en las vacaciones de verano, en los viajes y excursiones, en los saltos que pegaremos con  nuestro cuatro por cuatro, y en lo seguros que iremos después de haber comprobado el buen estado de los frenos en las cuatro ruedas. Pues no, no hemos terminado todavía la lección, aún nos queda algo que aprender, y a mí, mucho todavía.

En esta ocasión vamos a ajustar el freno de mano, operación esta muy sencilla, que seguro todos seremos capaces de realizar. También hablaremos sobre el liquido de frenos, ya os lo he mencionado alguna vez, pero como estamos con el tema que mejor oportunidad para recordar lo dicho otras veces.

Entrando en materia vamos a proceder a tensar el freno de mano, para lo cual levantaremos con el gato una rueda trasera, si nuestro coche tiene tracción total permanente, la cosa se complica un poco más, pues también tendremos que levantar la opuesta delantera, para poder perder por ella la tracción, aprovechando el efecto diferencial del diferencial central, valga la redundancia, es obvio que levantaremos una calzaremos y después levantaremos la otra, observando siempre todas las precauciones a la hora de levantar el coche que ya describimos cuando hablamos de los frenos delanteros y los traseros, en los dos capítulos anteriores, nos situaremos en un suelo firme y parejo, no hace falta quitar la rueda, vasta con subirla un poco para que gire, con el vehículo subido y calzado nos cercioraremos bien de que esta seguro, moviéndolo un poco haciendo fuerza desde la parte superior, pues tendremos que meternos debajo y dentro del mismo, y ha de estar bien seguro para no correr el riesgo de accidentarnos, comprobaremos que la rueda gira libremente, y subiremos con precaución al interior del vehículo, nada de dar saltos bruscos ni bailar dentro del coche, recordar que tenemos una rueda en el aire, una vez dentro tiraremos despacio de la palanca de freno de mano, contando los puntos de la carraca, los clips, que suenan al tirar de ella, si son más de cinco o seis, deberemos tensar el freno de mano, ni que decir tiene que si la palanca sube hasta el techo estará completamente destensado.

Para proceder a tensarlo, algunos modelos llevan un tornillo justo bajo de la misma palanca, que corresponde con la punta del cable, apretándolo tensamos el mismo, si fuese nuestro caso, deberemos retirar el guardapolvo que cubre la palanca y al fondo del mecanismo, bajo la sierra de la carraca, estará el tornillo tensor, suele hacer falta una llave de vaso con su correspondiente alargador, o una de tubo combinada con una de hallen, para acceder hasta él.

En otros casos deberemos tirarnos bajo la panza del "buga" para acceder al mecanismo de tensado, que suele estar en la bifurcación de los cables hacia las ruedas traseras, si no están ocultos por las planchas cubre bajos, no será difícil identificarlo, suele ser una varilla roscada que corresponde con un extremo del cable, con tuerca y contratuerca, echaremos un poco de liquido afloja todo y apretando las mismas con la ayuda de dos llaves fijas o una llave fija y una inglesa, tensaremos, debemos ir tensando poco a poco, comprobando cada vez los puntos de la palanca que no deben ser menos de cinco, pues si no, no tendríamos suficiente recorrido para hacer presión, y que la rueda no quede frenada, y gire libremente, si nuestro coche tiene tracción total permanente, actuaremos de igual forma, pero como dije al principio levantando también la rueda delantera opuesta a la trasera que ya tenemos levantada, y extremando las precauciones pues son dos ruedas en el aire, en este caso.

También puede ser el caso que el freno de mano valla ubicado en un tambor de mordazas, a la salida del cambio de marchas, en la barra de transmisión del grupo trasero, (caso de una legendaria marca, en tiempos Británica),  en ese caso la tensión la efectuaremos ajustando las mordazas del mismo, para lo cual actuaremos sobre un tornillo situado en la parte trasera, abajo en el centro del tambor, este tornillo suele terminar en una forma piramidal, o cónica, y apretando el mismo aproximamos las mordazas al tambor, y reducimos por tanto el recorrido de la palanca de freno de mano, debemos tener cuidado de no dejarlas muy justas, pues el tambor se calentaría en exceso, reduciendo su eficacia.

En el caso del liquido de frenos, tendremos en cuenta que es conveniente cambiarlo cada dos años, pues debido a su base de alcohol, (para evitar su congelación), con el tiempo va perdiendo validez y adsorbiendo humedad del aire, lo que le puede llegar a restar hasta el cien por cien de su eficacia al bajar su punto de ebullición (vapor lock), siendo esta una situación peligrosa, también puede llegar a deteriorar el interior de los cilindros de los bombines de freno, o de la bomba de freno, al producir oxido debido al alto índice de humedad acumulado con el tiempo.
Para cambiar el mismo no será necesario quitar las ruedas, pues por lo general podremos acceder a los sangradores con solo echarnos bajo el coche.

Nos proveeremos de liquido de frenos suficiente para renovar todo el circuito, tener en cuenta que cave más del que se aloja en el deposito, y por supuesto siempre de la calidad recomendada por el fabricante de nuestro coche, como menos un DOT3 o un DOT4, el DOT5 no es aconsejable dada la gran perdida de viscosidad que tiene a no ser que el circuito este acondicionado para el mismo, y así lo indique el fabricante, de un par de botes limpios, y unos trozos de tubo flexible de unos 40 o 50cm. De largo, y que entren justo en la cabeza de los sangradores, (macarrón de gasolina, puede valernos), comenzaremos por la rueda más alejada del deposito de liquido de frenos, generalmente la trasera derecha, y habiendo puesto el macarrón en la punta del sangrador y el otro extremo dentro del bote para recoger el liquido, aflojaremos el sangrador para que fluya el mismo, vigilando que cuando falte poco para vaciarse el deposito, echaremos el liquido nuevo, hasta que salga por el sangrador liquido limpio. Observar que ambos circuitos son independientes, delantero y trasero, y por lo tanto el deposito va dividido en dos partes, y solo se vaciara una de ellas cada vez. Tendremos que repetir el proceso con la otra rueda, pero esta vez no es necesario vaciar el deposito, pues vasta esperar a que salga limpio por el sangrador, eso sí vigilando de no quedarnos con el deposito vació. Con las ruedas delanteras procederemos igual, primero la más alejada, y luego la otra, hasta que fluya liquido limpio por los sangradores de ambas, de esta forma habremos cambiado el liquido de frenos de nuestro todoterreno, solo nos resta dar unos pisotones al pedal de freno, con el coche parado, para que recobre su tacto habitual.

Si no fuese así, significaría que ha entrado aire en el circuito, y tendremos que purgarlo, para lo cual volveremos a soltar los sangradores, con su tubo sumergido en el bote y dejaremos que fluya el liquido por su propio peso hasta que no se vean burbujas, vigilando siempre de no quedarnos sin el mismo en el deposito. Pero a veces el aire es reticente, y entonces necesitaremos la ayuda de un amigo, que se montara en el coche y pisara varias veces el pedal de freno, hasta que este se ponga algo duro,(acción de bombear), entonces deberá pisar a fondo y sin que suelte en ningún momento el pedal, aflojaremos nosotros el sangrador para que salga el liquido, este saldrá a presión, y el pedal bajara bruscamente, pero no debe soltarse hasta que no cerremos nosotros el sangrador, esta acción la realizaremos dos o tres veces por rueda, hasta observar que sale solo liquido, sin aire, y teniendo cuidado de no vaciar completamente el deposito, pues si fuese así tendríamos que empezar de nuevo.
Puede parecer pesado, pero una vez puestos y bien coordinados, es un momento.
Bien lo dicho vale para los que no llevéis ABS, tema este más delicado y que ya veremos en otro momento, y no olvidéis supervitaminarse y mineralizarse.




 
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