EL DESIERTO DE LOS NIÑOS 2012

La aventura del Desierto de los Niños

El Desierto de los Niños ha vuelto a España culminando una edición que ha estado marcada por la pésima climatología. Los participantes del viaje solidario patrocinado por Hyundai, Aquarius y Alain Afflelou han tenido que superar puertos nevados, cruzar ríos desbordados e incluso han vivido la atípica experiencia de ver llover en las dunas del desierto. Aún así, se cumplieron los objetivos previstos.
La octava edición de El Desierto de los Niños arrancaba bajo el lema “La Luz del Sol”, pues la actividad principal del viaje era la inauguración de las placas solares que la Asociación Desierto Niños ha instalado en la población de Ouzina. Sin embargo, el sol se ha dejado ver en pocas ocasiones durante la semana que ha durado el viaje. Una atípica climatología ha complicado el tránsito de los 40 vehículos que componían la caravana, que debieron superar nevadas montañas, ríos desbordados y pistas destrozadas por las fuertes lluvias.

Estas adversas condiciones hicieron que un viaje sencillo se convirtiera en una pequeña aventura, lo que se tradujo en un inusual número de averías entre los coches todoterreno de los participantes, algo que no afectó a ninguno de los Hyundai iX35, iX55 y Santa Fe, que completaron el recorrido sin ningún tipo de problemas y volvieron a España como nuevos. Los 4x4 coreanos volvieron a demostrar su dureza en las más difíciles condiciones.

Una de las pocas ocasiones en las que el sol se dejó ver fue a la llegada a Ouzina, donde niños y mayores asistieron a la inauguración de las placas solares que se han instalado en la escuela, en la casa del profesor y en la asociación local. Placas que darán luz “limpia” tanto a los edificios como a los ordenadores que el viaje donó hace ahora dos años. Tras visitar la escuela, los niños (españoles y marroquíes) se pusieron mano a mano a plantar árboles junto a la valla que delimita el recinto de la escuela, árboles que servirán para recordar el día que la luz llegó a Ouzina. Cerró el acto Ibrahim Taouchikht, Presidente de la Association Ouzina, que con unas emotivas palabras agradeció el trabajo que El Desierto de los Niños está haciendo por su pueblo natal. Ouzina es una pequeña aldea situada en medio del desierto y a la que sólo se llega por pistas. Hace pocos años estaba a punto a desaparecer, pero a día de hoy se están construyendo nuevas casas que garantizan el futuro del pueblo, que fue muy importante en el pasado como punto de partida para las caravanas que iban al sur y que es la localidad de referencia para multitud de nómadas que viven en los alrededores. La Asociación Desierto Niños ya está trabajando en un nuevo proyecto con Ouzina para el próximo año.

Absurdos problemas burocráticos mantuvieron retenido el camión de Aquarius en la frontera, lo que a punto estuvo de echar por tierra el trabajo de los cinco ópticos de la Fundación Alain Afflelou que acompañaban al viaje. Sin embargo, gracias a la previsión de Florent Carrière, Secretario de la Fundación Alain Afflelou en España, que transportaba parte del material en su Hyundai iX35, se pudieron hacer las graduaciones sin retrasos. Durante tres días trabajaron en Taouz verificando la vista a niños y mayores. El resultado: sobre 178 revisiones realizadas, se regalarán 80 gafas a 72 personas.

El Desierto de los Niños 2012 ya es historia, pero sus promotores, siempre de la mano de la Asociación Desierto Niños, ya están trabajando en planificar la novena edición, que se celebrará durante la Semana Santa de 2013.


Arranca la edición 2012 del viaje solidario

El Desierto de los Niños, que este año se celebra bajo el lema “La luz del Sol”, ya que la actividad principal que realizará la caravana será inaugurar las placas solares que la Asociación Desierto Niños ha instalado en la población de Ouzina para dotarla de luz. Hyundai, Aquarius y Alain Afflelou serán un año más los patrocinadores del evento.

La caravana, encabezada por los Hyundai 4x4 de la organización, se compone de 40 vehículos y 130 personas, de los cuales 40 son niños.

Inauguración de las placas solares instaladas en Ouzina.

Programa "Con muy poco puedes dar mucho”, con el que niños de cuatro colegios españoles donan material para las escuelas del sur de Marruecos.

Reparto de 6 palés de material escolar, ropa y juguetes en escuelas y asociaciones de la zona.

La Fundación Alain Afflelou desplaza cinco ópticos que revisarán la vista a los niños del desierto.

El camión fletado por Aquarius es el encargado de transportar todo el material, además de los aparatos necesarios para que los ópticos puedan fabricar gafas en el desierto.

El Desierto de los Niños, fiel a sus fechas de Semana Santa, inicia el próximo 30 de marzo su periplo por Marruecos, en un recorrido de 3.000 kilómetros por el país africano que finaliza el 7 de abril. Un trayecto que arranca desde Tánger para dirigirse hacia la zona de Merzouga.

Como en años anteriores, la caravana de El desierto de los Niños irá encabezada por los 7 Hyundai 4x4 que la marca cede a la organización para el evento.
Un año más estará presente toda la gama del fabricante coreano: iX35, Santa Fe e iX55, vehículos que ya han demostrado sus excelentes cualidades para superar las pistas y las dunas de los lugares por los que pasa la expedición.

El Desierto de los Niños es una gran aventura para los más pequeños de la casa, que viajan a un país con una cultura y unas costumbres diferentes, en el que pueden convivir con los niños de las escuelas que visita el viaje. Conocer las dunas es uno de los grandes alicientes para los chavales, que por unos días se olvidan de sus consolas para disfrutar de la magia del desierto.


Luz para Ouzina

Si en 2011 El Desierto de los Niños repartía 10.000 chalecos reflectantes en la zona de Erfoud, este año la “actividad estrella” del viaje será la inauguración de las placas solares que se han instalado en la población de Ouzina.

Hace tres años, El Desierto de los Niños pasó por Ouzina para visitar su escuela y dejar material escolar, material entre el que se encontraban dos ordenadores. El maestro de la escuela agradeció la donación, pero hizo saber a los organizadores que esos ordenadores nunca se podrían usar, ya que la pequeña población de Ouzina, situada en medio del desierto, no disponía de luz eléctrica.

Se pensó entonces en la manera de hacer funcionar esos ordenadores, barajándose varias posibilidades, como la instalación de generadores eléctricos, algo que se desestimó porque generaría un gasto constante para su utilización.
Fue así cuando se pensó en utilizar una energía que sobra en el desierto y, por lo tanto, no se va a gastar nunca: la luz del sol.
Ahora, y gracias a la Asociación Desierto Niños, esos ordenadores se podrán utilizar, ya que se han instalado placas solares tanto en la escuela, como en la casa del profesor y en la asociación local que recopila toda la ayuda que llega a Ouzina.
La idea inicial era comprar las placas solares en España y trasladarlas en el camión, pero finalmente la junta directiva de la asociación estimó que era más conveniente comprarlas a una empresa local, de manera que no sólo se llevase la luz a Ouzina sino que, además, el dinero repercutiese en una empresa del país. Las placas han sido instaladas recientemente y durante El Desierto de los Niños se realizará su inauguración oficial.
Acto en el que, además, los niños que viajan en la expedición, deberán plantar unos árboles que rodeen la escuela, que servirán para recordar el día que la luz llegó a Ouzina.


Con muy poco puedes dar mucho

Otro de los proyectos que se realiza en esta octava edición de El Desierto de los Niños es la iniciativa “Con muy poco puedes dar mucho”, que ayuda a que niños españoles puedan comprobar que, juntando muchos apoyos, se puede conseguir una ayuda muy grande.
El camión de El Desierto de los Niños, una semana antes de viaje, visita cuatro colegios madrileños en los que cada niño tiene que aportar un donativo voluntario para las escuelas del sur de Marruecos.
Un pequeño donativo que pueden ser unos cuadernos, unos lápices de colores o unos bolígrafos.
Una ayuda que, unida a la de todos los otros niños de los cuatro colegios, hace que el camión de El Desierto de los Niños se llene de material escolar.
Los niños comprueban que juntando muchos pocos se consigue un mucho.
Son los propios niños los que se encargan de llevar sus donativos hasta el llamativo camión 4x4 de Aquarius que acompaña a la expedición.


Material escolar

Todo este material escolar, junto con el que se va recopilando a lo largo de todo el año por la Asociación Desierto Niños, se traslada al sur de Marruecos para su distribución tanto en escuelas como en asociaciones locales.
La peculiaridad de esta entrega de material es que la realizan los propios niños, los que viajan con la caravana, mano a mano con los niños de las escuelas en las que se reparte material.

Cuando se llega a las escuelas se forma una larga cadena de niños españoles y marroquíes desde el camión hasta el interior de los colegios, que va trasladando poco a poco el material escolar. Luego los niños tienen la oportunidad de visitar los colegios, acompañados por alumnos y profesores.
Cada parada en una escuela se convierte en una pequeña fiesta.

Pero El Desierto de los Niños no regala sus donativos.
A cambio del material se hace un trueque en forma de dibujos realizados por los niños marroquíes, que posteriormente se emplean para realizar una exposición, tanto con los dibujos de los niños como con fotografías realizadas por las personas que viajan en la expedición.
Una exposición que se realiza en los meses posteriores al viaje.


Gafas en el desierto

La Fundación Alain Afflelou vuelve a estar presente en la caravana de El Desierto de los Niños, con una iniciativa para graduar la vista a los niños del desierto. En 2011 la graduación se hizo de manera itinerante, de manera que cada día el camión trasladaba los equipos para ir cambiando de escuela. Pero debido a la complejidad de cargar y descargar cada día los pesados aparatos necesarios, este año se empleará una fórmula diferente, consistente en crear un consultorio improvisado que funcionará durante tres días y por el que irán pasando chavales llegados de todos los pueblos y aldeas de la zona, que lo harán viajando en furgonetas locales.

En esta ocasión la Fundación Alain Afflelou llevará cinco ópticos, que serán los encargados de realizar las graduaciones. Además, el camión transporta toda la maquinaria y el material necesarios para fabricar gafas en mitad del desierto para los niños que tengan problemas de visión.

El Desierto de los Niños vuelve a viajar a Marruecos para que los más pequeños de la casa, acompañados por sus familias, puedan vivir una aventura que recordarán siempre y que les ayudará a comprender que a base de granitos de arena se pueden crear montañas de solidaridad.





Más información: www.facebook.com/eldesiertodelosninos


Accion4x4.es.
Abril 2011.


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