EURO4X4PARTS WEST TRANSÁFRICA 2012 - Angola y Namibia

5 de junio de 2012. Grootfontein

Desde ayer tenemos un problema para arrancar el coche porque aunque la batería es nueva, me han debido dejar flojas las tuercas de los bornes de una batería por lo que ha hecho masa y se ha comido el borne y como hace mal contacto no arranca y debo poner un extremo de un cable de arranque en el borne y el otro al terminal metálico que va en el borne. Pues como esto es un rollo, se me ocurrió dejarlo más o menos fijo para no montarlo todo el rato y nada más salir del campamento veo salir humo del capó, paro en seco y lo abro corriendo para ver como salen llamas de por donde la batería y el borde de goma  de la caja donde se aloja la batería. Lo he podido apagar con unos manotazos (me he quemado un par de dedos) y finalmente con agua. Vaya susto. El caso es que hemos puesto el pequeño extintor que llevamos a mano totalmente porque iba debajo de todo.

Habíamos quedado en la salida del parque que está a unos cien kms pero cada uno debíamos salir a una hora distinta ya que entramos a diferentes horas y va por períodos de veinticuatro horas. Al llegar a la puerta nos han dado un papel de Vicente que nos esperaban en el pueblo, así que hemos escrito otro para Jordi y también nos hemos ido al pueblo para arreglar lo del borne. Al llegar a Tsumeb, en la gasolinera hemos preguntado por un mecánico y un señor nos ha dicho mientras se subía a un coche, que le siguiéramos. Nos hemos atravesado todo el pueblo y hemos llegado a la zona industrial mostrándonos un taller de camiones enorme y se ha ido casi sin tiempo para darle las gracias. Allí, un blanco que parecía el gerente ha mirado lo que le ocurría al coche y ha mandado a un mecánico que nos lo arreglara. Mientras, ha aparecido un chico joven, blanco, por supuesto que se ha puesto a hablar con nosotros y ha preguntarnos cosas y cuando le hemos dicho de donde veníamos se ha quedado alucinado y se ha ido a por una máquina para hacernos fotos a nosotros y al coche para ponerlas en el facebook y que sus amigos supieran que ha estado con unas personas que se cruzaban el continente, nos hemos reído mucho con él por lo sorprendido que se mostraba por nuestro viaje. Al cabo de un buen rato han traído la batería con el borne como nuevo, lo han puesto todo bien y el coche ha arrancado sin problema y no nos han querido cobrar.

Hemos comido rápido por si venia Jordi y ya estaban comidos pero como parecía que tardaba me he ido al cruce a esperarlo mientras que Leo y el resto se quedaban comprando. Pues he estado una hora y que nada, que Jordi no venía y ya estaba preocupadísimo porque no llegaba. Cuando ya pensaba en ir a decir a los demás que se cogieran un hotel porque me volvía a Etosha a buscar a Jordi, de repente me llama Leo por la emisora y me dice que Jordi está con ellos y es que hay dos cruces y mientras yo iba por uno, él ha bajado por el otro y nos hemos cruzado sin vernos pero menos mal que no había pasado nada. Hemos cambiado dinero y nos hemos puesto de nuevo en marcha.

Hemos bordeado Grootfontein y hemos seguido camino parando bastante alejados de la carretera. Hemos montado el campamento y hemos visto salir una luna impresionante, primero roja fuerte y según ascendía iba clareando de color. Por fin he podido hablar por el teléfono vía satélite thuraya porque desde que entramos en los Congos no cogía señal y de hecho, el spot de Leo también dejó de funcionar desde el mismo lugar y también manda la señal vía satélite y hace un par de días ha vuelto a funcionar. He hablado con mi madre con muchísima nitidez pero no he podido hablar con Hanna y encima se ha gastado el saldo en cuatro llamadas que he hecho en todo el viaje, así que tendré que recargarlo la próxima vez que tenga internet. Estamos disfrutando de un buen fuego con una charla animada, el buen ambiente sigue siendo buenísimo entre los expedicionarios. Mañana o pasado mañana entraremos en Botswana.


4 de junio de 2012. Halali. Etosha National Park

La noche en la charca ayer fue muy productiva, vimos dos rinocerontes y bastantes elefantes a parte de otros animales menores pero era muy raro el ver que por ejemplo los elefantes daban un paso y cuando parecía que iba a dar el siguiente se quedaban quietos durante bastante tiempo y así todo el rato, como si estuvieran a cámara lenta, no parecía que se movieran con normalidad, quizá por ser de noche pero la sensación era muy rara. Uno de los bastantes chacales que merodean por dentro del camping le robó un paquete de carne a los vecinos de parcela.

Por la mañana todo el camping se ha levantado pronto para ponerse en marcha menos nosotros que hemos sido un poco más vagos pero eso nos ha permitido ver en la charca unas jirafas preciosas. Durante toda la mañana hemos estado venga a ver animales de todo tipo y en alguna de las charcas hemos visto montones de animales diferentes todos juntos. También hemos visto Kudúes que ayer no vimos, facoceros, elefantes, avestruces, unos pájaros muy grandes que suelen ir en parejas, y muchas otras aves. Además hemos visto dos leopardos con una cría muy cerquita. La verdad es que lo hemos pasado de maravilla y ya por la tarde hemos venido al campamento donde hemos comido y como era tarde ya no hemos salido aunque la gente con Jordi  sí que se han ido otro rato más. En la charca cercana no había ningún animal y Eva con Paloma han contratado un safari nocturno para ver más animales y con un poco de suerte leones. Hemos cenado todos juntos con un gran ambiente de compañerismo y ahora están al lado del fuego que ha hecho Jordi. En este campamento hoy hay muy poquita gente  aunque también está todo muy bien.


3 de junio de 2012. Okaunuejo. Etosha National Park

Por la mañana hemos salido antes que los otros ya que tenían que hacerle unas cosas al remolque y al coche y no hacía falta que estuviéramos allí mirando. Elvira que andaba con un poco de tortícolis desde hace días, gracias a un masaje que le dio José Manuel (por lo visto hace milagros con las manos) se encontraba ya muchísimo mejor. Leo que no había pasado una buena noche debido a algún exceso culinario la noche anterior, aprovechó para quedarse también y descansar un poco. A la entrada del parque, al que se llega por carretera, había un puesto en el que vendían pájaros de madera de muchos colores imitando a los que se ven en el parque y le compre a Miguel una tira de pájaros para colgar que seguro que le gustarán mucho cuando ya vea bien, el problema después de comprarla es que no sabemos como llevarla para que no se rompan los pajaritos, sobre todo los picos.

A un par de kms de la entrada nos metimos por un camino por el que llegamos a una charca en la que paramos el coche pudiendo contemplar una gran cantidad de animales como impalas, gacelas, cebras, algún ñú y unos antílopes rojos muy bonitos y grandes. El parque está perfectamente señalizado, en todos los cruces hay indicaciones de adonde se va y los kms, es imposible perderse. En vez de venir directamente aquí por la carretera, vimos en el mapa que se podía ir por pistas en las que pensamos que sería más fácil ver animales que en el asfalto y así fue, una cantidad de herbívoros tremenda y a escasos metros de nosotros. Cuando por fin llegamos al campamento me quedé alucinado, completamente limpio entres donde entres, todo señalizado, ordenado, con un lujo si querías o camping más barato pero bastante carito pero las instalaciones del camping son impecables. Vimos el remolque, así que nos dimos cuenta que no habían salido tan tarde como nos decían. Comimos unos bocatas allí y nos volvimos a internar por la sabana hacia Etosha Pan, en esta ocasión pudimos ver las cebras a medio metro de nosotros sin asustarse nada, varios rebaños de jirafas, algunas en las zonas de árboles y otras en plena sabana en la que no había ni un arbusto.

Al regresar, dejamos el coche en el terreno del camping que nos correspondía y nos fuimos a una charca cercana para ver a los animales que al atardecer acuden a beber y nos encontramos con un viejo elefante de colmillos ya gastados que posaba para todos los que estábamos allí. La charca estaba en el exterior del campamento medio circunvalada por una valla y desde dentro, con asientos y luces podíamos contemplar a los animales que se acercaban. Mientras escribo escucho el reír de las hienas aquí muy cerca y en una de esas en la que he levantado la cabeza, he visto a un par de chacales cruzar por el medio del campamento me imagino que intentando robar alguna basura. Nos encontramos con los demás que tienen su terreno cerca del nuestro y nos hemos contado todo lo que hemos visto a ver quien había visto al animal más cerca, más de éstos o de los otros pero ellos no pudieron ver al gran elefante. Los coches llevan unas preparaciones para las tiendas excepcionales, da gusto y hay un ambiente de campismo muy bueno. Por supuesto que el ambiente del grupo es fantástico desde hace días, da gusto ver como ahora se lleva todo el mundo de maravilla.


2 de junio de 2012. Outjo

Vaya risa ayer por la noche. Sobre las diez y media se acostó la gente y yo media hora más tarde y a eso de la una y pico de la madrugada se oyen unos porrazos en la puerta y antes de que nos despertemos, que la abren y entran directamente en nuestro cuarto. Abro los ojos y veo al negro que iba con la señora y a la señora dando voces. Miro la hora y veo que es tardísimo y salgo, le digo a la señora que si sabe que hora es y me contesta que no pero que trae las hamburguesas recién hechas. Con el follón salen las chicas de su cuarto y nos vemos obligados a pagar a la mujer que estaba ebria perdida, le daba un abrazo enorme a Paloma y luego venía a mí y me daba otro más grande, el negro tenía que sujetarla para que no se cayera y llevársela pero en cuanto llegaba a la puerta se soltaba y otra vez para dentro. Por fin se marchó y ya que estaban recién hechas y olían muy bien, pues Mar, Paloma y yo que éramos los que nos habíamos levantado, nos sentamos y nos pusimos a comer las patatas y las hamburguesas a las tantas de la madrugada riéndonos del episodio.

Nos encontramos con el resto del grupo por la mañana y nos arreglaron el coche también menos los faros porque no hay aquí pero por lo menos ya no va el parachoques doblado y caído. Internet aquí es realmente caro, sobre cinco  euros americanos la hora y yo que estuve varias, pues no veas a la hora de pagar. Estuvimos en la tienda de información del parque donde compré mapas de Etosha para todos los coches y luego en otra en la que había cosas muy bonitas pero algo caras. Por la tarde vinieron Leo y Vicente a hacernos una visita y luego nos fuimos juntos a internet donde además, podías cenar, beber y lo que quisieras y tenían unos pasteles y tartas riquísimos.


1 de junio de 2012. Outjo


La noche ha sido muy buena pero en cuanto nos hemos levantado ha comenzado a soplar el viento y las tiendas se volaban. Al revisar el coche he visto que  el radiador del aceite de la caja de cambios estaba con los soportes rajados menos uno. Los he podido sujetar como he podido con bridas y parecía que estaba más o menos fija hasta llegar a un taller. Hemos proseguido por la pista que era toda recta sin una curva hasta llegar a Uis donde hemos recogido a Leo y Vicente pues ayer  vinieron a esta población para dormir sin acampar. Hemos seguido todos juntos ya hacia Outjo pero como pasábamos relativamente cerca de las famosas pinturas rupestres de la “dama blanca”, pues nos hemos desviado para verlas. Había que recorrer una gran llanura hasta llegar a la montaña de fuego. La sorpresa ha sido que al llegar nos han informado de que había que andar durante cuarenta y cinco minutos y unos cuantos han decidido no hacer la excursión por lo que hemos ido finalmente cuatro personas nada más. La excursión no era cansada pero hacía un sol fuerte que daba mucho calor. Las pinturas han sido una pasada de bonitas e interesantes y no ha importado el calor por haber llegado a este lugar tan impresionante. A la vuelta hemos visto muchísimos perritos de las praderas que eran monísimos. Al llegar al parking, que está cubierto y tiene una casita para la recepción, hemos comido todos y nos hemos vuelto a poner en movimiento.

A José Manuel le apetecía ver la roca del dedo, así que nos hemos dirigido hacia allí. Hemos llegado a una carretera pero pronto la hemos abandonado para coger una pista por la que dirigirnos  a dicho lugar. La pista tenía bastantes subidas y bajadas y en uno de los altos de repente se nos ha presentado una vista preciosa del bosque con unas montañas al fondo en forma de mesetas. Al llegar a la zona donde se encuentra la roca del dedo, había un lodge y Leo con Vicente se han ido a dormir ahí y los otros decían de acampar, así que nuestro coche ha continuado hasta Outjo para dormir allí y hacer mañana bastantes cosas. El ambiente de grupo es inmejorable.

Cuando hemos llegado a la población, ya de noche, nos hemos encontrado con que era una ciudad vacía, no había nadie por la calle. Nos hemos puesto a buscar hotel y hemos encontrado uno indicado en la pared de una casa poniendo que había que doblar a la derecha dos veces. Hemos proseguido hacia arriba pero nos hemos debido pasar la entrada por lo que hemos dado la vuelta y al hacerlo me he salido de la carretera un poco cuando de repente el coche se medio ha parado como dándose contra algo, hemos pensado que nos habíamos subido a una piedra y como daba la sensación de que le costaba ir marcha atrás, he metido la reductora y ha salido pero con bastante ruido No hemos visto ninguna piedra pero sí un gran hierro largo pensando que el ruido habría sido por rozarse por abajo. Al entrar nuevamente al asfalto he notado algo raro en la luz del coche como si se me hubiera fundido una y me he bajado a mirar llevándome una sorpresa malísima, tenía el faro roto, el intermitente roto y sacado, medio parachoques doblado hacia afuera y caído y no se había caído del todo porque llevo una cuerda del parachoques a la baca para que las ramas no den al cristal y ha sujetado el parachoques. Parecía que al radiador no le había pasado nada y con un disgusto tremendo hemos proseguido la búsqueda del hotel localizando una gran entrada metiéndonos por ella, haciendo lo que debía ser derecha por segunda vez y hemos llegado a una puerta pero no ponía nada de hotel y en ese momento ha aparecido un coche de la policía que nos ha preguntado que hacíamos allí, hemos contestado que buscando un hotel y nos ha dicho que esa era su casa, que el hotel estaba dando la vuelta a la esquina y allí se ha quedado mirando como nos marchábamos. El hotel estaba bien pero nos hemos ido para ver si encontrábamos otro más barato, para ello hemos tenido que salir de la ciudad y nos han parado en un control policial y mira por donde que era el policía que habíamos conocido antes. Nos ha pedido el carnet y luego nos ha preguntado si no habíamos encontrado el hotel, le hemos respondido que íbamos a mirar el que había un poco más lejos y de paso le hemos preguntado si conocía un taller porque teníamos un problema y para ir al día siguiente. Resulta que un chaval que había allí en el control tenía un taller y cuando le he enseñado lo que le había pasado al coche se ha quedado alucinado mostrándolo también al policía y nadie se explica como ha podido pasar. Nos ha dicho donde tiene el taller y mañana iremos pronto.

Queríamos cenar en algún restaurante y todos, incluido el del hotel estaban cerrados, nos hemos ido andando por la calle y éramos los únicos que paseábamos por la ciudad y todo cerrado así que hemos vuelto y justo al ir a entrar al hotel, una señora algo mayor, acompañada por un negro y un perrito que daba saltos, nos ha saludado y tras devolver el saludo, se ha puesto a hablarnos y ha salido el tema de que todo está cerrado y no hemos podido cenar y resulta que ella es la dueña de un take away y que nos hacía unas hamburguesas con muchas patatas fritas, que dentro de media hora pasáramos, que es lo que hemos hecho pero no había nadie y nos hemos quedado con las ganas. Mañana será otro día.


31 de mayo de 2012. Hemties Bay

Como todos estos días, nos hemos levantado tranquilamente y hemos visto que la otra rueda trasera estaba también pinchada, vaya mala suerte, dos ruedas en una pista buenísima. Todo estaba mojadísimo y a pesar del sol, no se secaban ni las tiendas ni nada. He cambiado la rueda con la ayuda de Jordi y la otra, como no se había deshinchado completamente la hemos hinchado pues tampoco quedaba tanto para llegar a la ciudad. Hemos seguido por la pista bordeando el mar por un lado y el desierto desolador por el otro. No muy lejos hemos llegado a Cap Cross desviándonos a la derecha por la pista. Tras pagar la cuota para entrar en la reserva, hemos llegado hasta el parking al lado de los lobos marinos y ha sido impresionante la cantidad de ellos que había. Tenían colocadas unas pasarelas por donde debías pasar y podías ver con toda comodidad a las focas sin molestarlas. Era divertidísimo ver como andaban y como los pequeñitos se ponían a correr y pasaban por encima de quien se les pusiera enfrente. El griterío era tremendo y la gran mayoría de las focas que había estaban durmiendo al sol y sobre todo en las rocas que era el lugar que más les gustaba. En las aletas delanteras todavía tienen uñas y con ellas se rascaban como los perros. En el mar también había cientos a pesar de las olas tan tremendas que había y las veías hacer surf o dar saltos como los salmones, era realmente divertido observar todo lo que hacían. No había machos, sólo hembras con las foquitas bebés con unos ojitos súper tiernos. Hemos pasado como una hora por allí y nos habríamos quedado mucho más pero debíamos continuar. Nos hemos acercado al lodge que había allí cerca (tiene un coste de 150 euros aproximadamente y estaba muy bien) para tomar un café en la terraza pegados al mar.

Nuevamente en marcha, por la pista pronto hemos entrado en Hemties Bay para arreglar mis pinchazos y cambiar la rueda del remolque y de paso cambiar los frenos que estaban ya gastados pero ha resultado que una vez quitadas las ruedas estaban a medio uso y afortunadamente no ha hecho falta su sustitución. Jordi ha ido a cambiar pero allí el cambio ha sido peor que en otros lugares. Como era la hora de comer, nos hemos dado un capricho y nos hemos ido a comer todos a un restaurante donde nos hemos puesto como el quico y nos  han dado las tantas. Hemos repostado pero el gasoil también estaba más caro que en el último lugar en el que repostamos. Esta ciudad se dedica a la pesca deportiva desde la playa y hay muchas empresas que trabajan en ello para los turistas, la gran mayoría del país. En la gasolinera conocí a un chaval que tenía otro toyota hdj 80 muy preparado, era belga pero vivía allí y tenía un guest house y una empresa para el turismo de pesca. No nos despedimos hasta enseñarnos los extras de cada coche.  Cuando por fin nos hemos puesto en marcha, en la pista Leo ha pinchado también una rueda. Las Hankook de Jordi no han pinchado ni una vez.

Muy cerca de la pista hemos podido ver una manada de gacelas y algo más lejos varias sueltas. Cuando se estaba poniendo el sol, nos hemos salido de la carretera para acampar  con la esperanza de que pudiéramos ver algún animal más y mientras levantábamos el campamento ha venido un coche con un blanco y nos ha dicho que estábamos en una zona de un parque y que aunque no estaba permitido acampar, que nos dejaba. Como era muy temprano, nos hemos ido a pasear antes de cenar aunque hemos cenado poco porque hemos comido un montón. Ya tenemos gas, las bombonas nuestras no se pueden recargar aquí y Mar ha comprado una bombona para que todos podamos cocinar y luego resulta que Jordi ha comprado otra, así que ahora tenemos dos. La temperatura no es muy fría y desde luego, nada que ver con el frío de ayer que fue tremendo. Para dormir todos usamos ya los sacos de invierno y las mantas y los jerséis van en los coches a mano porque por las mañanas hace frío hasta que el sol está bien alto y aunque luego al medio día hace calor, en cuanto cae el sol el frío vuelve.


30 de mayo de 2012. Mille 108. Costa de los Esqueletos

Por la mañana hacía frío y se estaba de maravilla dentro del saco pero Leo ya no tenía ganas de estar levantado solo y ha tocado su sirena para despertarnos a todos. Hoy nadie se ha levantado pronto salvo Leo. Hemos vuelto a encender el fuego y hemos calentado en las brasas el agua porque se nos ha acabado el gas. Una vez en la pista hemos continuado hacia las montañas que se veían al fondo. El paisaje era de árboles bajos y rocas, igual que ayer pero al llegar a la zona montañosa los árboles han ido desapareciendo para dar paso a los matorrales. Antes de llegar a dicha zona, nos hemos cruzado con una furgoneta de la que ha salido despedida una piedra que ha dado en el parabrisas y le ha hecho otro agujero como el de Gabón, vaya mala suerte. Mientras poníamos cinta americana para tapar el agujero, hemos visto entre los árboles un elefante pero estaba demasiado lejos. Al llegar arriba del puerto, que estaba a mil quinientos metros, Emilio ha divisado un orix precioso que estaba no muy lejos en la montaña, así que cámara en mano he subido por otro lado para sorprenderlo y poder fotografiarlo y he podido acercarme bastante antes de que escapara al galope montaña arriba pero había muchos arbustos para haberle hecho una buena foto.
Cuando ya íbamos descendiendo, ha aparecido una gran manada de gacelas que se han quedado quietas al lado de los coches y más tarde, nuevamente Emilio ha vuelto a ver una pareja de Orix que estaban algo alejados. Todos los orix que hemos visto hoy el primero que los señalaba ha sido  Emilio. Tras el descenso vino una gran llanura cubierta de hierba baja y amarilla, en ella pudimos ver una gran manada de cebras y unos kms más lejos otra pero muy cerca de la pista. También vimos tres avestruces y  bastantes gacelas y orix. La verdad es que era una gozada circular por aquí y poder contemplar estos animales, nos hacía ilusión porque no es lo mismo ir por un parque y verlos que hacerlo en pleno campo. La verdad es que esto está desértico de gente, las poblaciones que figuran en el mapa son cuatro casas con unas pocas personas y a lo largo de la pista hemos visto alguna que otra granja y nada más en cientos de kms.

A pesar del frío de por la noche, a la hora de comer hacía bastante calor y precisamente sobre esa hora hemos llegado a la entrada de Squeleton Coast Park. Allí vendían collares y he comprado uno hecho con las púas de puerco espín. El oficial que había allí nos informó que si entrábamos había que salir por la otra puerta situada a 143 kms antes de las seis de la tarde pero que nos daba tiempo pero si lo preferíamos podíamos acampar gratuitamente en la zona que hay para ello con agua y baños. Hemos decidido preparar algo rápido para comerlo por el camino y tirar. El paisaje cambió radicalmente y se convirtió en un desierto auténtico en el que todavía pudimos ver algún orix más pero alejado. Al final, ya cerca de la costa aparecieron las dunas, un gran cordón que seguimos durante un rato para ver las bonitas dunas aunque debíamos ir en dirección contraria. De repente se pinchó una rueda del remolque y se destrozó. Cuando lo arreglamos, dimos la vuelta y continuamos por la pista que es buenísima  y que permite buenas velocidades. Durante un buen rato no se pudo ver el mar pero a partir de la zona denominada como Toscanini (no sé si tendrá que ver algo con el famoso y gran director del siglo pasado) la pista bordeaba el mar que con grandes olas azotaba la playa. Hacía viento y mucho frío por lo que no apetecía nada parar el coche para dar un corto paseo por la playa. Cerca de la hora de ponerse el sol llegamos a la salida del parque y les dimos el permiso que nos habían dado en la entrada y nos pusimos a continuar pero resulta que tenía una rueda pinchada que procedimos a hinchar porque parecía un pinchazo pequeño. Mientras llegó un grupo de todo terrenos todos muy preparados con matrículas de Namibia pero con gente blanca.

El pinchazo parecía que aguantaba. El viento arreciaba y la noche había caído ya y llegó un punto en el que tuvimos que hinchar nuevamente la rueda para continuar porque con el viento y frío que hacía, además de noche, no apetecía nada ponerse a ello. Llegamos al camping que está a treinta y cinco kms más delante de la salida del parque. No tenía nada de nada y era caro, cien dólares namibios por persona y treinta por el coche y si querías agua caliente había que pagarla, así que nos fuimos y al poco nos salimos de la pista para acampar en el medio del desierto. Costó montar las tiendas por el viento que había. Como no tenemos gas hemos cenado un bocadillo y como era temprano pero hacía mucho frío con bastante viento, nos hemos metido todos en nuestro coche aunque el resto del grupo se han ido a dormir y mientras yo escribía, ellos leían, parecía que el coche había convertido en una biblioteca. Mañana tendré que cambiar la rueda, no me apetece nada de nada.


29 de mayo de 2012. Kamanjab. Namibia

Por la mañana ha venido el dueño del terreno donde habíamos acampado para tomar un café con nosotros. Hablaba afrikáner y costaba mucho entenderse con él. Nos hemos levantado sin prisas y lo hemos puesto todo bien antes de comenzar el viaje de hoy. Hemos cogido la dirección de Ruacana para ir a la frontera a ver las grandes cascadas. La carretera no ofrece problema alguno encontrando en varios puntos alojamientos señalizados en la carretera. Llegando a las cascadas, de lejos se puede ver el embalse y la presa que hicieron hace años y que es responsable de que las cascadas casi no lleven agua y que no merezca la pena el ir hasta allí a no ser que sepas que hay agua y que las cascadas fluyen como antes.

Hemos regresado al cruce para coger la pista hacia el sur, es una pista muy buena, ancha, lisa y de color blanco. En ella hemos visto a diferentes grupos de mujeres Himba andando, desnudas de cintura para arriba, con barro en la piel y muchos abalorios, realmente impresionante verlas y nos hubiera gustado mucho el fotografiarlas pero parar el coche delante, bajarnos, hacerlas fotos e irnos nos parecía poco ético, así que su imagen la tenemos en la memoria. Al llegar a una pequeña población con un control veterinario y policial, comienza la carretera que es buena y con multitud de zonas de picnic señalizadas y con sombra. En el control veterinario sobre todo han querido mirar las neveras pero no nos han hecho abrir el remolque como ayer en la frontera. La circulación era buena y tranquila, ya íbamos bordeando el parque de Etosha cuando de repente he visto una gran jirafa entre los árboles al lado de la carretera. Al pararnos se ha alejado un poco pero la podíamos ver bastante bien y muy ilusionados por verla, es la primera que vemos en todo el viaje. En varios sitios a lo largo del asfalto había señales de atención animales salvajes representada en la señal con un elefante y mira por donde, sí que los había.

  Como la zona de Kaokoland no se ha hecho por estar previsto hacerlo por pistas y ya no apetecía nada por el remolque, la gente había propuesto si era factible recorrer la Costa de los Esqueletos. Cuando hemos llegado a Kamajab creíamos que habría banco pero no, solamente una oficina que abre los viernes de nueve y media a doce. Necesitábamos cambiar dinero y lo hemos podido hacer en la tienda de al lado de la gasolinera pero a un cambio malo, a siete dólares namibios por uno americano cuando tendría que estar a ocho. Justamente cuando hemos llegado salía una himba con su carrito del mercado y Elvira ha intentado fotografiarla pero ella no ha querido. Hubiera sido una foto preciosa con el contraste tan grande de la ciudad y la cultura himba. Al repostar hemos podido comprobar lo caro que es el combustible aquí, a diez con cuarenta, más de un euro. En esta población, a pesar de su diminuto tamaño, hay multitud de alojamiento de todo tipo.

Se hizo una reunión para ver si todos querían ir a la Costa de los Esqueletos y todos quisieron por lo que se puso rumbo a la costa. La carretera se acabó en seguida y comenzó una pista buenísima. Como no veía a los demás por detrás, paré y ya por fin por la emisora nos dijeron que habían parado para ver una jirafa. Que suerte dijimos todos y en ese momento vimos una perfectamente, a escasos metros de nosotros y no se movía dejándose fotografiar a placer pero la luz no era muy buena ya que el sol se ponía. Por el otro lado surgió otra jirafa y la que vimos primero se puso a galopar majestuosamente antes de desaparecer. Fueron unos momentos muy bonitos el ver a los animales campar a sus anchas.

Como ya había que acampar, en la primera puerta que vimos, pues todo está vallado siempre, entramos y preguntamos a unos negros que allí había si podíamos dormir y nos indicaron donde estaban las casas a las que nos dirigimos tras abrir varias cancelas más. En las casas no estaba la dueña pero la llamaron por teléfono y dijo que podíamos, así que el capataz se cogió su land rover destartalado y nos trajo a un lugar al lado de un pequeño río donde como era todo arena y no había vegetación podríamos acampar sin miedo a los bichos que hay entre la maleza. Nuevamente hemos encendido fuego y hay un gran ambiente de campamento y mientras escribo estoy venga a oír risas y por eso lo voy a dejar para ir con todos. Por cierto que Elvira ha encontrado un trozo de cabeza de algún tipo de gacela con unos cuernos tremendos. Como anécdota, aquí se circula por la izquierda y en varias ocasiones me ha tenido que dar un toque Leo porque iba por la derecha sin darme cuenta, jajaja.


28 de mayo de 2012. Cruce frontera-Ruacana. Namibia

Con total tranquilidad nos hemos levantado esta mañana y sin prisas nos hemos puesto en movimiento tras habernos despedido de Albertina. La carretera continuaba en mal estado y prácticamente es una pista con tramos de asfalto destrozado. Al llegar a Xangongo, nada más cruzar el puente hay un almacén en el que hemos comprado bebida para muchos días y comida. Hemos cogido la pista que se dirige a la frontera y la hemos seguido. El paisaje es prácticamente como el que traíamos y podíamos distinguir bastantes poblados diseminados por todos lados pero de muy pocas casas pero dentro de empalizadas de madera. Pensamos que estas pequeñas poblaciones serán familiares. Hemos pasado al lado de baobabes realmente enormes y a la hora de la comida, en Naulila, la única población con más casas de todo el camino, hemos parado. José Manuel con Pere y Elvira se han metido en el restaurante y nosotros en la barraca de al lado que por dentro parecía mentira el bar tan mono que tenían montado con billar y todo. Las cervezas estaban heladas y nos hemos hecho unos bocadillos. Nos han dado permiso para coger agua y hemos llenado el depósito del coche, continuando por el polvoriento camino. Pronto hemos llegado a una pista bastante principal y sin baches por la que hemos alcanzado una T de pistas al lado de unas casas y en un par de minutos nos hemos presentado en la frontera.

Hacer los papeles de salida de  Angola  ha sido rápido pero una vez en Namibia ha sido bastante lento. Lo primero es dejar los coches antes de que te abran la barrera para que te miren los coches. Se han empeñado en buscar un número de serie del motor, cosa que no llevaba ninguno de los tres coches y hemos perdido bastante tiempo en ello. Luego hemos entrado en la caseta de inmigración donde hemos rellenado un papel que hemos entregado juntamente con el pasaporte y el sello del carnet de passage. Los dos coches que se habían separado del grupo han aparecido en ese momento y han hecho también las gestiones administrativas saliendo antes que nosotros pues con Paloma he ido a cambiar algo de dinero pero sólo nos han cambiado cien dólares namibios.

Como la noche se nos estaba cayendo encima, hemos acampado cerca del cruce hacia Ruacana al lado de unas casas en las que hemos pedido permiso para acampar. Como teníamos agua, nos hemos duchado por turnos usando cada uno una botella de litro y medio y nos sobraba agua y todo. José Manuel ha encendido la hoguera y Pere acompañado de Elvira algunas veces ha traído la leña a parte de la aportación más pequeña de cada uno. El ambiente entre los miembros restantes del grupo ahora es bastante bueno.


27 de mayo de 2012. Poblado

Esta noche casi todo el mundo ha pasado mucho frío porque ha bajado la temperatura bastante y no estaban preparados. Nos hemos levantado tarde y con mucha tranquilidad. Jordi ha mirado lo de su coche que no era nada y nos hemos puesto en marcha para ir al punto en el que hemos quedado con los demás. Hemos llegado los primeros y al poco han llegado los que se quedaron a dormir en la ciudad. Dos de los vehículos nos informaron que por diferencias con la organización habian decidido continuar por su cuenta.

Hemos proseguido el viaje por la carretera que ha ido descendiendo muy suavemente y el paisaje ha ido cambiando a grandes zonas de árboles bajos y también han aparecido los baobabes. Los himba han hecho su aparición y hemos podido ver a individuos de esta etnia en la carretera. Hemos parado a comer en un pueblo en el que les han hecho un arroz con carne, patatas fritas y ensalada por mil kwanzas. Yo no he comido porque tenía que vaciar el gps de tracks y cargar las coordenadas de por donde vamos a ir a la frontera, una pista en la que seguramente veremos a más himbas. A partir de aquí la carretera está destrozada pero los chinos ya están comenzando los trabajos para hacer una nueva.

Hemos parado a dormir al lado de unas casas pero al pedir hospitalidad nos han dicho que allí no acampáramos y que mejor en un lugar más alejado de la carretera. Eva nos ha cocinado un riquísimo plato de pasta del que ha sobrado y que hemos dado a uno de aquí que nos a acompañado para que se lo llevara a su casa. Hemos encendido un gran fuego que ha sido una delicia después de cenar. La noche está preciosa.


26 de mayo de 2012. Luambo.

Por fin nos pudimos reencontrar todos y ver que el enfermo tenía muy buen aspecto. Explicamos a la gente el día de hoy teniendo previsto acampar antes de llegar a la ciudad debido a los precios tan caros de todo pero  Luis me explicó que a pesar de estar el enfermo mucho mejor preferían irse a dormir a la ciudad para que estuviera más cómodo y que tiraban por delante más rápidos para llegar pronto y que se metiera en el hotel, lo cual nos pareció muy acertado. A pesar de salir todos juntos, nos despistamos y terminamos yendo nosotros en solitario por detrás de los demás. Vicente y Leo decidieron irse con Luis y el Land Rover. y Jordi  B. iba tranquilamente esperando a que lo cogiéramos. Pasamos por una cafetería y paramos a tomar café lo que nos llevó bastante tiempo pero para recuperarlo y no hacer esperar a los demás decidimos coger la comida y prepararla dentro del coche para no tener que parar a comer.

En un pueblo la carretera se acabó y comenzó una pista tremendamente polvorienta que nos recordaba a los días, ya lejanos de Guinea Conakry con las gallegas. La pista atravesaba bonitos bosques de coníferas y de eucaliptos. Se veían árboles por todos lados. Cuando se acabaron las arboledas pudimos contemplar un bonito panorama de montañas, la mayoría de ellas cubiertas por grandes bosques.  Por fin encontramos a Jordi y compañía que habían parado a comer y como nosotros ya lo habíamos hecho en el coche, pues se tomaron unas cervezas y les hicimos compañía partiendo los dos coches y el remolque juntos. Ya muy cerca de Luambo nos desviamos por un camino y paramos al lado de unas casas. Pedimos permiso y nos dejaron acampar ahí, el lugar no era ninguna maravilla pero seguro que más adelante no encontraríamos nada, así que montamos el campamento mientras los niños venían a mirarnos. Tras la cena he hablado con Hanna y me ha vuelto a poner con Miguel al que le hace cosas para que hable por el teléfono y le pueda escuchar. Hanna me dice que cuando yo le hablo mira el teléfono.


25 de mayo de 2012. Huambo

Nos levantamos en cuanto amaneció y lo primero que hicimos fue recoger el campamento y luego ya desayunamos. Se dio tiempo libre hasta las once y nosotros lo aprovechamos en ir a comprar y en que engrasaran el coche por debajo pero había que limpiarlo y lo lavaron entero pero eso llevó más tiempo del previsto. Le faltaba valvulina en los dos diferenciales y el cárter. Viendo que iban a tardar de  más pese a haberles dicho que lo necesitábamos a las once, llamamos a Vicente tres cuartos de hora antes de las once para avisar que nos retrasábamos y que llegaríamos media hora tarde. Desde luego no nos gusta llegar tarde a ningún lado y debemos dar ejemplo de puntualidad pero no podíamos dejar el coche sin engrasar y cuando llegamos, Leo nos montó una de las suyas.

Una vez en marcha hablamos con Luis que resulta que iba a tan solo 160 kms por detrás de nosotros y que nos comunicó que el enfermo estaba bastante bien, lo que nos alegró enormemente. El paisaje se convirtió de llano en montañoso y llegamos incluso a los 1900  m. de altitud subiendo y bajando cuestas realmente empinadas. Las vistas desde las alturas eran muy bonitas con grandes bosques a lo lejos y montañas por el horizonte.

Al parar en un pueblo, fuera de la carretera, yo salí del coche para hablar con Jordi que iba el último y ver si comíamos allí o no. Mientras hablábamos escuché por detrás de mí un gran ruido y al volverme vi que una moto carro había salido sin mirar y otra moto que circulaba por la carretera había chocado con ella y toda la carga que llevaba estaba al lado del coche. En un momento se llenó de gente al lado del coche y para evitar cualquier posible problema, ordené a José Manuel que se bajaba a atender al herido que subiera y me fui al coche para irnos y al hacerlo me encontré con que toda la carga de botellas de cerveza y agua se había estrellado contra el coche, el cual estaba rodeado de una gran cantidad de gente dando gritos. Sin pararme para nada, entré en el coche y con cuidado para no atropellar a nadie nos fuimos de allí antes de que quisieran involucrarnos en el accidente por estar en el lugar equivocado. Mientras circulábamos, Mar me dijo que las cervezas se habían estrellado hasta por las ventanas y menos mal que estaban cerradas. Al parar pudimos comprobar que había cristales de todos los tamaños por las llantas, por las ranuras de las ventanas y por el techo del coche, se había roto una aleta y arañado una puerta pero menos mal que no le dio a ningún pasajero.

Llegamos de día  a Huambo y pudimos ver multitud de casas destrozadas por la guerra y que todavía no se habían rehabilitado. Nos dirigimos hacia donde nos había indicado un amigo de Dionisio al que habíamos llamado por teléfono pero no dejaban acampar y los bungalos “solo” costaban casi doscientos dólares. Por suerte tras dar algunas vueltas encontramos una hospedería mucho más barato pero con un precio carísimos para lo que ofrecían pero no había otra cosa y ya era de noche. Mientras dábamos vueltas, escuchamos a Luis por la emisora, así que le llamamos por teléfono y nos confirmó que ya estaban en la ciudad y que se iban a un hotel para que el enfermo pudiera estar con la pierna en alto. Todos los componentes del coche dormimos juntos en una habitación poniendo alguna colchoneta para compartir gastos y tras dejar los equipajes fuimos a una tienda que había muy cerca a tomar unas cervezas y  nos dejaron sacar nuestra cena. Cuando ya nos íbamos a ir, se acercó una mujer y se puso a hablar con nosotros y nos invitó a una cerveza pero a continuación nos dijo que vivía al lado y que mejor tomarla en su casa a lo que accedimos encantados pero no compró seis cervezas sino una caja entera. Nos instaló en el salón y se puso a cocinar algo mientras nos contó algo de su vida. Era cirujana de urgencias y había estudiado en Portugal. La verdad es que era muy simpática. Nos sacó unas mollejas buenísimas y más cervezas pero ya no podíamos con tanta cerveza y nos caíamos de sueño por lo que quisimos despedirnos pero Guillermina, que así se llamaba la doctora, nos dijo que de su casa no salía nadie hasta que no se acabaran las cervezas. Nos tomamos otra como pudimos, a mí se me salían por las orejas porque llevaba cinco y tengo poca costumbre, notando cierto mareíllo sospechoso. A pesar de no terminar todas las cervezas nos permitió salir y  nos acompañó hasta el hotel. Pasamos unas horas muy divertidas con esta doctora.


24 de mayo de 2012. Lobito

Nos quedamos un rato por allí antes de marcharnos para darnos un bañito y que Jordi terminara unas cosas. La playa vista de día era preciosa. Antes de despedirnos, Dionisio nos dio unos cuantos consejos y recomendaciones para el viaje y  nos hicimos unas cuantas fotos todos juntos. El paisaje costero era bonito pero pronto dejamos de ver el océano pese a su proximidad. La temperatura al ir algo alejados del mar subió un poco y a la hora de comer hacía calor.
La distancia a recorrer era larga y quizá debíamos haber salido un poco antes porque se nos hizo de noche en la carretera. La llegada a Lobito fue ligeramente liosa debido a que es una población bastante grande y debíamos atravesarla para ir al restaurante Zulú que es donde nos había dicho Dionisio para acampar al lado en la playa. Unos metros antes de llegar, había unos policías que nos pararon y nos acompañaron personalmente hasta el lugar de la acampada. La noche estrellada no era fría y dormimos todos de maravilla pues estábamos cansados.


23 de mayo de 2012. Carpe Diem. Cabo Lando

A pesar de la posibilidad de dormir más, aunque me acosté muy tarde, a la hora de todos los días ya estaba despierto pero me hice el remolón durante un buen rato, algo que da mucho gusto y que no podemos hacer prácticamente nunca. Resulta que de noche no lo vimos pero estábamos a cien metros del mar en un lugar muy bonito. Nos prestaron un módem por lo que aproveché la mañana para conectarme porque hacía como diez días que no lo hacía. Cuando nos fuimos del hotel tiramos dirección Luanda para buscar un sitio donde lavar, engrasar y cambiar el aceite del coche. Pues mucho antes de llegar ya estábamos parados en atasco  y precisamente por estar parados vimos una tienda de aceite para coches y nos detuvimos allí. Como el gasoil es tan barato, pensé que el aceite también pero estaba equivocado, era carísimo y dos botes de cinco litros de castrol no se cuanto me costó 80 dólares. El que me lo vendió me dijo que me lo ponía él sin cobrarme pero llamó a unos “mecánicos” para que lo hicieran y al acabar me querían cobrar 20 dólares por un cambio de aceite y tuvimos follón porque le había dicho al de la tienda que no me cobrara y éstos me querían cobrar más que en España. Por fin nos fuimos y encontramos un lugar donde hacían todo lo que yo quería, el gerente me enseñó los precios y no me lo podía creer, la mano de obra de un cambio de aceite era de 120 dólares, lavar el coche por fuera 50 dólares y todo el coche 100. Me quedé alucinado, no podía creer lo que veía así que nos fuimos de allí. Todo es exorbitantemente caro.

Pusimos dirección sur por la carretera de la costa que era muy bonita disfrutando de una panorámica del mar interior donde está Luanda, preciosa. Paramos en un par de sitios para comer y los precios que nos dieron fueron exorbitantes también por lo que decidimos buscarnos una sombra y comer de lo nuestro y es lo que hicimos a veinte metros del mar y nos supo a gloria. Ya habíamos  hablado con Jordi Baldrich que salían y que podíamos quedar en Cabo Ledo también en la costa por lo que tranquilamente nos dirigimos hacia allí. Pasamos un peaje justo a la entrada de un puente de reciente construcción sobre el río Kwanza y al rato llegamos a Cabo Ledo. Es un lugar turístico por lo que buscamos un camping o algún lugar para poder pasar la noche y lo encontramos, realmente bonito con bungalós y nos dijeron que se podía acampar, pedimos el precio por tienda y nos dice que 50 dólares cada tienda. Yo pensé que el tío nos quería timar y que nos veía cara de tontos por lo que nos fuimos de allí. Intentábamos localizar un lugar cerca de la playa para acampar pero había casas por todos lados. Nos metimos en un sitio que estaba bien pero los vecinos del terreno no dijeron que había que pedir permiso en el restaurante que había allí cerca por lo que nos fuimos andando. El restaurante formaba parte de un complejo turístico preciosísimo llamado Carpe Diem. El gerente fue muy amable pero nos dijo que no conocían al dueño y que era un mal sitio para dormir por seguridad y es que fuera había montones de chabolas. Pedimos precio para acampar en el recinto turístico y nos dijo al igual que el otro que 50 dólares. Vino otro señor que parecía el jefe y nos ofreció acampar en un terreno suyo al lado y que estaba vigilado por la persona de seguridad de la puerta y mientras íbamos andando hacia el lugar que nos indicó nos preguntó que de donde veníamos y al decírselo el  nos contó que había hecho lo mismo pero por la costa este en moto y la gente le había ayudado mucho por lo que prosiguió diciendo que nos iba a ayudar y nos permitió acampar dentro, nos habilitó un baño con agua caliente y todo y nos tomamos una cerveza de barril helada y servida en vasos altos y de cristal. Pasamos una velada muy entretenida entre las cervezas y las anécdotas de viajes. Sacaron un pescado de casi un metro de largo y dijeron que para luego pero no entendimos que nos invitaran a cenar y como los precios por cenar se pasaban tres pueblos, nos tomamos una rica cena y al acabar llegó Jordi con el otro coche.

Hicimos las presentaciones y nos dijeron que fuéramos donde estaban haciendo las brasas para cocinar el pescado y que cenáramos con ellos y a pesar de haber cenado nosotros, ni nos lo pensamos y nos comimos nuestra buena ración de pescado que estaba buenísimo en incluso repetí pero el que comimos en Kribi nos gustó más por ser un tipo de pescado diferente, pero eso no quiere decir que no estuviera bueno éste pues estaba perfectamente hecho. Las brasas las hicieron a diez metros del mar, en la arena donde habían puesto una especie de cojines para disfrutar de la hoguera pues aunque para nosotros la temperatura es muy buena, aquí es invierno. Quien quiera contactar con ellos puede hacerlo a través de www.carpediem.resortropical.com y preguntar por Jaime, una persona encantadora y que cuenta muchas historias de su país además de ser un excelente cocinero.


Más Crónicas del viaje en Kwang 4x4:

- Marruecos, Mauritania y Senegal.
- Guinea Conakry, Costa de Marfil y Burkina Faso.
- Burkina Faso, Togo y Benin.
- Nigeria y Camerún.
- Camerún, Gabón y Congo Braza.
- Congo Braza, Republicad Democrática del Congo y Angola.
- Angola y Namibia.


Más información en el Blog de la Expedición.


Atar Expeditions.
Junio 2012.
















































































































































































































































































































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